ANUNCIO 1

“Zuen aurretik joango da Galileara; han ikusiko duzue" "Él va delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis"

martes, 31 de marzo de 2009

Encuentro de oración


DIOS HA HECHO UNA ALIANZA DE AMOR CONMIGO
“El Señor dijo a Abrahán: sal de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre y vete a la tierra que yo te indicaré” (Gn 12,1).

Todo recorrido cuaresmal pretende ser una preparación para la Pascua. Teniendo en cuenta este objetivo de toda cuaresma, los textos dominicales bíblicos nos ayudan a avanzar hacia la vivencia de la Pascua en un contexto de paso, cambio, camino, conversión, movimiento, novedad, nacimiento. Se trata de un dinamismo que nos traslada de una situación a otra.

Cuando admiramos la belleza de las grandes vidrieras góticas, en seguida admiramos la mano del artesano que hace posible tanta maravilla de luz y de color… pero no nos damos cuenta que ninguna de ellas podría manifestar todo lo que son, sino es gracias a la luz del Sol.

Lo mismo pasa con nosotros… somos creaturas de Dios, estamos hechos a imagen y semejanza suya… pero sólo cuando su luz nos ilumina podemos sacar lo mejor de nosotros mismos…
Dios ha hecho una alianza de amor con cada uno de nosotros… quiere iluminar nuestras vidas para sacar de cada uno de nosotros lo mejor que llevamos dentro, las huellas de su presencia…las huellas del Creador…

Adentrarnos en la cuaresma supone, por una parte, desprendimiento para abandonar actitudes, costumbres, rutinas, hábitos un tanto negativos a los que nos aferramos y, por otra parte, arriesgarnos a esa aventura que nos lleva a entrar en otro mundo, quizá desconocido, pero más positivo al que se nos llama e invita.

Queremos dejar que su luz nos llene de VIDA…
Queremos que su VIDA nos transforme por completo…

Por eso queremos invitarte a participar es este encuentro de oración de la Unidad Pastoral.
Será el sábado 4 de abril a las 17,30 en la parroquia de Begoñazpi.
ANIMATE Y PASA LA VOZ ANIMA ZAITEZ ETA PASA DEIA

jueves, 26 de febrero de 2009

Pregón de Cuaresma


Los que habéis sido bautizados,
los que habéis escuchado la voz del Espíritu,
los que habéis acogido la revelación del Dios vivo,
los que habéis descubierto que sois sus hijos,
¡adentraos en el desierto sin miedo
y caminad con paso ligero!

Cuaresma es ese tiempo que viene y va,
tiempo para vivirlo en camino,
sin instalarse, sin retenerlo, sin lamento,
con la esperanza siempre a flor de piel
y la mirada fija en otro tiempo,
la Pascua, que es definitivo.

Entrad en Cuaresma convencidos,
listos para el combate, ligeros de equipaje, la mente despejada,
entrañas llenas de ternura y misericordia,
calzado apropiado,
y mucha paciencia con vosotros mismos.

Dejaos mecer por la brisa del Espíritu;
poned vuestro corazón en sintonía
con los latidos de Dios y el grito de los afligidos,
bebed en los manantiales de la vida
y no os dejéis engañar por los espejismos del desierto.

Bajad del monte a los caminos de la vida,
bajad sin miedo y llenos de misterio.
No profanéis los templos vivos,
buscad de noche como Nicodemo
y, como aquellos griegos,
preguntad a discípulos y amigos
por Jesús y su Reino
y cómo sembrarse en el campo del mundo
para germinar a su estilo.

Vivid la Cuaresma bien despiertos,
caminando en comunidad,
con fe, esperanza y amor,
fijos los ojos en Jesús.
¡Daos esa oportunidad!

Florentino Ulibarri

Sesión benéfica del Cirque du Soleil


La compañía Cirque du Soleil ha escogido una vez más a Fundación Adsis como beneficiaria de una sesión especial y ha cedido 150 entradas para el espectáculo "Varekai" que ofrecerá en Bilbao el próximo 2 de abril, a las 20:30h de la tarde.

Desde 2005 viene colaborando con nosotros en Barcelona, Valencia y este año apuesta además por Madrid y Bilbao, cuya venta fue posible con la ayuda de muchas personas como tú.

Nos dirigimos a ti para animarte a comprar entradas para este espectáculo benéfico y, además, para pedirte que nos ayudes a difundir esta información entre tus amigos, familiares, trabajadores y contactos en general.

El precio de la entrada es de 75 €, siendo todas de 1ª categoría. Y lo más importante es recordarte que el importe íntegro de la venta de estas entradas será destinado al proyecto Bestalde que la Fundación tiene en Bilbao. El Proyecto Bestalde de la Fundación Adsis tiene su sede en el barrio de Santutxu en la calle Fika y se dedica a ser un proyecto de atención a los privados de libertad en las prisiones de Nanclares de la Oca y Basauri.

Para reservar las entradas podéis llamar al teléfono del FOE: 944 222 833 o a mi móvil: 626 438 929, preguntando por Ainhoa. O bien escribir un mail a: ainhoa.mugica@fundacionadsis.org

Si os parece engorroso esta forma de conseguir las entradas también podéis poneros en contacto con Joserra Mendiola , en el móvil 605715460 y nos ponemos de acuerdo para entregaros las entradas.

Agradecemos enormemente tu ayuda.

Ainhoa Mugica (Adsis)

miércoles, 25 de febrero de 2009

Carta pastoral de los obispos vascos


Los obispos de las diócesis de Pamplona-Tudela, Bilbao, Vitoria y San Sebastian han publicado, con motivo de la cuaresma, una carta pastoral titulada Acoger y transmitir la Palabra de Dios. Se han publicado asimismo unas sugerencias para reflexionar y dialogar personalmente y en grupo.

domingo, 4 de enero de 2009

Charla coloquio sobre la situación de el Congo




Luis Mari Gerrikagoitia, cura de Covadonga, ha preparado una interesante reflexión sobre la situación y origen del conflicto congoleño. Según expertos en política internacional se trata en este momento, junto con los conflictos palestino-israelí y afgano-iraquí, de el más preocupante del planeta. Pero no conocemos de él ni la centésima parte de lo que conocemos de los de oriente medio.

Luis Mari, tras largos años de labor en el Congo, es un testigo privilegiado de la dramática situación de la población congoleña y conoce muchas claves, que están detrás de tal desastre y que son desconocidas para nosotros por nuestro desinterés o por que se nos han ocultado. Desastre que sigue adelante con el beneplácito o el mirar a otro lado de la comunidad internacional. Podemos hablar de un auténtico holocausto.

Por eso, la Unidad Pastoral Santutxu- Begoñazpi, le hemos pedido que las comparta con nosotros mediante una charla coloquio que tendrá lugar el próximo viernes 9 de enero a las 8 de la tarde en la parroquia de Covadonga.

La hemos titulado Genocidio en el Congo: ¡Tendríamos que haber gritado!. Estaís todos invitados y os animamos que a su vez inviteís a aquellas personas a las que les pudiera interesar.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Combatir la pobreza es construir la paz



MENSAJE DE NUESTROS OBISPOS PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ 2009

Queridos diocesanos:

Al comienzo del Año Nuevo queremos transmitiros nuestros mejores deseos de paz y esperanza. Que el Niño Dios, que ha renacido un año más en nuestro corazón, en nues-tro hogar y en nuestras comunidades, nos impulse a ser mensajeros y constructores de su paz. Una paz que brota, en último término,... del corazón convertido por la gracia de Dios, capaz de amar a los demás sin límites ni fronteras, como el Señor lo ha hecho, nos ha en-señado y nos ha mandado: “Amaos los unos a los otros como Yo os he amado” (Jn 13,34).

El mensaje del Santo Padre para esta Jornada Mundial de la paz nos invita a re-flexionar sobre el tema “Combatir la pobreza es construir la paz”. Nosotros queremos acoger con gratitud su mensaje y hacernos eco de él. Es un asunto que resuena de modo particular durante este año, debido no sólo a la pobreza que asola dramáticamente la mayor parte de la población mundial, sino que afecta también a muchas personas y familias que conviven en nuestra proximidad, debido a la grave crisis económica que padecemos. Este tema ya fue abordado en nuestro Mensaje de Navidad.

Nos recuerda el Santo Padre que la pobreza se encuentra frecuentemente entre los factores que favorecen o agravan los conflictos, incluidas las contiendas armadas. A su vez, los conflictos armados agravan las situaciones de pobreza de muchos pueblos, entrando de este modo en una cruel espiral que produce gravísimas consecuencias en las personas y comunidades que los padecen, dejando profundas y dolorosas secuelas que necesitarán de varias generaciones para ser superadas.

Combatir eficazmente la pobreza constituye, por tanto, uno de los principales retos actuales de la humanidad. Es una tarea que nos incumbe y compromete a todos. Esta lucha decidida contra la pobreza se inserta en el fenómeno complejo de la globalización, con sus luces y sus sombras. Como afirma Benedicto XVI, “solamente se construye la paz si se asegura la posibilidad de un crecimiento razonable. Por sí sola, la globalización es incapaz de construir la paz, más aún, genera en muchos casos divisiones y conflictos. La globalización pone de manifiesto más bien una necesidad: la de estar orientada hacia un objetivo de profunda solidaridad, que tienda al bien de todos y cada uno. En este sentido, hay que verla como una ocasión propicia para realizar algo importante en la lucha contra la pobreza y para poner a disposición de la justicia y la paz recursos hasta ahora impensables”.

En esta perspectiva, es necesario tener una visión amplia y articulada de la pobreza. Ésta no sólo hace referencia a aspectos materiales, sino también a otros aspectos, más pro-pios de las sociedades desarrolladas, como son la pobreza relacional, moral o espiritual. Así, en nuestra sociedad del llamado “primer mundo”, encontramos personas desorientadas interiormente, carentes del sentido profundo de la vida, con una visión meramente material o interesada de la relación social, incapaces de encontrar el sentido verdadero del amor, la entrega, la solidaridad, la amistad, la fidelidad, el sacrificio, la compasión, el perdón.

La pobreza conlleva profundas implicaciones morales. En el campo de la demografía, muchos habían considerado el crecimiento de la población como causa de pobreza. Ello ha conducido a muchos países e instituciones internacionales a limitar la natalidad incluso con métodos que atentan contra la dignidad de la mujer, el derecho de los cónyuges a decidir responsablemente el número de hijos, e incluso la eliminación de la vida humana naciente. Hoy en día, a la luz de los datos socioeconómicos de países emergentes, es posible reafirmar que la población, lejos de ser considerada como una amenaza para el desarrollo, se confirma verdaderamente como una riqueza indispensable para el progreso de los pueblos. Otros aspectos que debemos poner de relieve es la necesaria lucha con las enfermedades pandémicas con métodos acordes a la dignidad de la persona, la atención a la actual crisis alimentaria que pone en peligro las necesidades básicas de alimentación de la población, y la atención a la preocupante magnitud global del gasto militar, que se sustrae a los proyectos de desarrollo de los pueblos, principalmente los más pobres. En este sentido, el Santo Padre afirma que “los Estados están llamados a una seria reflexión sobre los motivos más profundos de los conflictos, a menudo avivados por la injusticia, y a afrontarlos con una valiente autocrítica”. También es preciso señalar que uno de los aspectos más hirientes de la pobreza es que afecta principalmente a las víctimas más vulnerables como son los niños. Así, casi la mitad de quienes viven en la pobreza absoluta son niños. Esta escandalosa realidad no puede dejarnos impasibles sino implicarnos en buscar los medios adecuados y eficaces para su erradicación.

Todos estos aspectos deben conducirnos a un auténtico compromiso por luchar contra la pobreza y edificar una verdadera solidaridad global. Cada uno de nosotros es invitado a contribuir al bien común y a la paz social. Es preciso reflexionar y adoptar las medidas correctoras adecuadas acerca del modo en que se realiza el comercio internacio-nal, que tiende a dejar al margen a los países de renta baja, impidiendo de este modo el establecimiento de una relación justa y solidaria entre los pueblos que permita su desarro-llo. Así mismo, los instrumentos financieros no deben olvidar su referencia fundamental al bien común y al sostenimiento de la creación de nuevas oportunidades de producción y trabajo a largo plazo. Todo ello requiere una cooperación tanto en el plano económico como jurídico que promueva una cultura de la responsabilidad, de la solidaridad creativa, de la promoción de la justicia y de la búsqueda del bien común.

Al comienzo de Nuevo Año, todos somos convocados a la construcción de la paz que se base en la justicia, la solidaridad y la caridad. Como afirma Benedicto XVI, “la lucha contra la pobreza necesita hombres y mujeres que vivan en profundidad la fraternidad y sean capaces de acompañar a las personas, familias y comunidades en el camino de un auténtico desarrollo humano. La comunidad cristiana no dejará de asegu-rar a toda la familia humana su apoyo a las iniciativas de una solidaridad creativa, no sólo para distribuir lo superfluo, sino cambiando sobre todo los estilos de vida, los mo-delos de producción y de consumo, las estructuras consolidadas de poder que rigen hoy la sociedad”. Pedimos al Señor que este deseo se haga realidad en todos nosotros. De este modo seremos portadores de una vida nueva, según el Espíritu de Dios, que de respuesta al anhelo profundo de paz, esperanza y fraternidad que palpita en el corazón de toda la humanidad.


Mons. Ricardo Blázquez
Obispo de Bilbao

Mons. Mario Iceta
Obispo Auxiliar

martes, 23 de diciembre de 2008

Mensaje para la Navidad 2008 de los obispos de Bilbao

http://enjusticiaglobal.files.wordpress.com/2008/08/crisis-economica.jpg

Austeridad y solidaridad desde la justicia y la caridad


Queridos diocesanos:

Nos disponemos a celebrar las fiestas de Navidad, en las que conmemoramos el nacimiento de Jesucristo, el Hijo de Dios, hecho hombre por amor a nosotros. Este año lo vivimos en el contexto de una profunda crisis económica que afecta de modo particular a las economías más modestas. Por este motivo, queremos ofreceros unas reflexiones que nos ayuden a vivir estas fiestas conforme a lo que realmente celebramos.

No pretendemos analizar en detalle las causas y el alcance de esta crisis, pero vemos oportuno realizar las siguientes consideraciones:

1. En el origen de la crisis, además de los problemas técnicos, se encuentra la ac-tuación irresponsable e inmoral de un número importante de entidades financie-ras de ámbito internacional, que han podido actuar de tal modo por la inexisten-cia de los necesarios controles públicos. Las manifestaciones y efectos de la cri-sis son tan amplios, profundos e interdependientes que muestran las graves ca-rencias técnicas y morales del sistema sobre el que se construye nuestra econo-mía y, por tanto, nuestro estilo de vida.

2. Si bien no todos somos responsables en igual medida, el alcance de la actual cri-sis no sería tal si no estuviéramos, de alguna manera, implicados consciente o in-conscientemente en la misma. Un desarreglo tan profundo sólo ha sido posible en virtud de una cultura generalizada de búsqueda imparable del bienestar por medio del mayor beneficio en el menor plazo posible. Una cultura así se ve ne-cesitada de profundas reformas, para evitar su deriva hacia una situación social y moralmente insostenible y grave.

3. Como en toda crisis, las principales víctimas están siendo las personas más débi-les y desfavorecidas tanto en nuestro propio ámbito como en todo el mundo. Hemos de tener presente que la mayoría de nosotros formamos parte de la mino-ría del planeta que vive en condiciones privilegiadas en relación a la mayoría de la población mundial que vive en una miseria que violenta cruelmente la dignidad de la persona. Es ésta una diferencia escandalosa que nos debe hacer reflexionar en vistas a instaurar los medios adecuados para una justa y equitativa distribu-ción de bienes. Una política activa y solidaria con los desfavorecidos ha permiti-do reducir los niveles de pobreza en nuestro ámbito. A pesar de ello, siguen existiendo pobres y víctimas de la exclusión, principalmente entre los inmigran-tes, los trabajadores en precariedad y los grupos de población considerados marginales. Mujeres y jóvenes son quienes acumulan más situaciones y riesgo de pobreza.

En estas circunstancias la celebración del Nacimiento del Hijo de Dios adquiere para nosotros una relevancia particular. Por ello, queremos proponer las siguientes actitudes e iniciativas:

1. Una revisión profunda de la cultura del bienestar material como valor supremo y de sus pilares basados en el éxito inmediato y en la satisfacción consumista. Frente a esta cultura, hemos de impulsar un estilo de vida responsable marcado por la austeridad y la sobriedad personal y social. Estas actitudes adquieren mayor relevancia en unos días en los que el despilfarro y el derroche contras-tan escandalosamente con el genuino espíritu navideño.

2. La promoción y reforma de estructuras y funcionamientos en la vida política, económica y financiera que favorezcan, en un mundo globalizado, la creatividad y la iniciativa de todos, la responsabilidad social y la primacía del bien común y del destino universal de los bienes, contando con acciones y controles públicos legítimos y adecuados.

3. El desarrollo de la justicia y la solidaridad como exigencia universal de la propia dignidad humana y expresión de la caridad, virtud cristiana fundamental. Para ello es preciso que el Evangelio interpele profundamente nuestro estilo de vida.

En nuestro ámbito más inmediato, tales actitudes deben reflejarse en la promoción y mantenimiento del empleo, en la respuesta privada y pública a las demandas y necesidades de los grupos sociales más vulnerables, en el fortalecimiento de las redes primarias de solidaridad, entre las que sobresale particularmente la familia, en la utilización responsable de los servicios sociales, en el cumplimiento de las obligaciones fiscales y en otros ámbi-tos e iniciativas. Se trata de construir una sociedad más justa y fraterna, más acorde con la dignidad humana. La comunidad cristiana está llamada, de modo particular, a expresar con su modo de vida el amor incondicional de Dios por cada persona y hacer realidad su man-damiento del amor. Precisamente la Navidad, conmemorando el nacimiento de Jesús en Belén, manifiesta el amor de Dios en la sencillez, austeridad y compasión, así como su amor preferencial por los desfavorecidos, los pequeños, los cansados y agobiados.

La campaña de Cáritas en esta situación cobra un significado especial para la comu-nidad cristiana. Constituye una buena ocasión para preparar los caminos del Señor, orando intensamente y compartiendo solidaria y generosamente nuestros bienes, para ser así fer-mento de esperanza. En este sentido, nuestras diócesis han decidido destinar una cantidad adicional significativa para ayudar, por medio de Caritas, a las personas desfavorecidas más afectadas por la crisis.

A este mensaje de Navidad seguirán otros dos, con motivo de la fiesta de la Sagrada Familia (28 de diciembre) y de la Jornada Mundial de la Paz (1 de enero). Queremos con-tribuir de este modo a la edificación de una sociedad y un mundo más acorde con la digni-dad humana. En especial exhortamos a la comunidad diocesana a vivir este tiempo a la luz y el calor del Evangelio. Así podremos decir con verdad que la Navidad es para nosotros un tiempo de gracia, porque hace presente, por medio de palabras y hechos, la Buena Noti-cia de la salvación.


Bilbao, 17 de diciembre de 2008


Mons. Ricardo Blázquez
Obispo de Bilbao

Mons. Mario Iceta
Obispo Auxiliar



ZORIONAK!

“Hoy, en la noche del mundo y en la esperanza de la BUENA NUEVA, afirmo con audacia mi fe en el futuro de la humanidad. Me niego a creer que las circunstancias actuales hagan incapaces a los hombres para hacer una tierra mejor. Me niego a creer que el ser humano no sea más que una brizna de paja azotada por la corriente de la vida, y sin tener posibilidad alguna de influir en el curso de los acontecimientos. Creo que la verdad y el amor sin condiciones tendrán la última palabra. La vida, aun provisionalmente vencida, es siempre más fuerte que la muerte. Me atrevo a creer, que un día, todos los habitantes de la tierra podrán tener tres comidas al día para la vida de su cuerpo, educación y cultura para la salud de su espíritu, igualdad y libertad para la vida de su corazón. Creo igualmente que un día toda la humanidad reconocerá en DIOS la fuente de su amor... el lobo y el cordero podrán descansar juntos, cada hombre podrá sentarse debajo de su higuera en su vida, y nadie tendrá que tener miedo. Creo firmemente que lo conseguiremos”
Martín Luther King, en su discurso al recibir el Premio Nobel de la Paz en 1964

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Pido disculpas


Frei Betto

24/10/2008, Sao Paulo


Estoy gravemente enfermo. Me gustaría manifestar públicamente mis excusas a todos los que confiaron ciegamente en mí. Creyeron en mi presunto poder de multiplicar fortunas. Depositaron en mis manos el fruto de años de trabajo, de economías familiares, el capital de sus proyectos.

Pido disculpas a quien mira a sus economías evaporase por las chimeneas virtuales de las bolsas de valores, así como a aquellos que se encuentran asfixiados por la imposibilidad de pagar, los intereses altos, la escasez de crédito, la proximidad de la recesión.

Sé que en las últimas décadas extrapolé mis propios límites. Me convertí en el rey Midas, creé alrededor mío una legión de devotos, como si yo tuviese poderes divinos. Mis apóstoles –los economistas neoliberales– salieron por el mundo a pregonar que la salud financiera de los países estaría tanto mejor cuanto más se arrodillasen a mis pies.

Hice que gobiernos y opinión pública crean que mi éxito sería proporcional a mi libertad. Me desaté de las amarras de la producción y del Estado, de las leyes y de la moralidad. Reduje todos los valores al casino global de las bolsas, transformé el crédito en producto de consumo, convencí a una parte significativa de la humanidad de que yo sería capaz de operar el milagro de hacer brotar dinero del propio dinero, sin el lastre de bienes y servicios.

Abracé la fe de que, frente a las turbulencias, yo sería capaz de auto-regularme, como ocurría con la naturaleza antes de que su equilibrio fuera afectado por la acción predatoria de la llamada civilización. Me volví omnipotente, me supuse omnisciente, me impuse al planeta como omnipresente. Me globalicé.

Llegué a no dormir nunca. Si la Bolsa de Tokio callaba por la noche, allá estaba yo eufórico en la de São Paulo; si la de Nueva York cerraba a la baja, yo me recompensaba con el alza de Londres. Mi pregón en Wall Street hizo de su apertura una liturgia televisada para todo el orbe terrestre. Me transformé en la cuerno de la abundancia de cuya boca muchos creían que habría siempre de chorrear riqueza fácil, inmediata, abundante.

Pido disculpas por haber engañado a tantos en tan poco tiempo; en especial a los economistas que mucho se esforzaron para intentar inmunizarme de las influencias del Estado. Sé que, ahora, sus teorías se derriten como sus acciones, y el estado de depresión en que viven se compara al de los bancos y de las grandes empresas.

Pido disculpas por inducir multitudes a recibir, como santificadas, las palabras de mi sumo pontífice Alan Greenspan, que ocupó la sede financiera durante diecinueve años. Admito haber incurrido en el pecado mortal de mantener los intereses bajos, inferiores al índice de la inflación, por largo periodo. Así, se estimuló a millones de usamericanos a la búsqueda de realizar el sueño de la casa propia. Obtuvieron créditos, compraron inmuebles y, debido al aumento de la demanda, elevé los precios y presioné la inflación. Para contenerla, el gobierno subió los intereses... y el no-pago se multiplicó como una peste, minando la supuesta solidez del sistema bancario.

Sufrí un colapso. Los paradigmas que me sustentaban fueron engullidos por el imprevisible agujero negro de la falta de crédito. La fuente se secó. Con las sandalias de la humildad en los pies, ruego al Estado que me proteja de una muerte vergonzosa. No puedo soportar la idea de que yo, y no una revolución de izquierda, sea el único responsable de la progresiva estatización del sistema financiero. No puedo imaginarme tutelado por los gobiernos, como en los países socialistas. Justo ahora que los bancos centrales, una institución pública, ganaban autonomía en relación a los gobiernos que los crearon y tomaban asiento en la cena de mis cardenales, ¿qué es lo que veo? Se desmorona toda la cantinela de que fuera de mí no hay salvación.

Pido disculpas anticipadas por la quiebra que se desencadenará en este mundo globalizado. ¡Adiós al crédito! Los intereses subirán en la proporción de la inseguridad generalizada. Cerrados los grifos del crédito, el consumidor se armará de cautela y las empresas padecerán la sed de capital; obligadas a reducir la producción, harán lo mismo con el número de trabajadores. Países exportadores, como Brasil, tendrán menos clientes del otro lado de la barra; por lo tanto, traerán menos dinero hacia sus arcas internas y necesitarán repensar sus políticas económicas.

Pido disculpas a los contribuyentes de los países ricos que ven como sus impuestos sirven de boya de salvación de bancos y financieras, fortuna que debería ser invertida en derechos sociales, preservación ambiental y cultura.

Yo, el mercado, pido disculpas por haber cometido tantos pecados y, ahora, transferir a ustedes el peso de la penitencia. Sé que soy cínico, perverso, lucrativo. Sólo me resta suplicar que el Estado tenga piedad de mí.

No oso pedir perdón a Dios, cuyo lugar pretendí ocupar. Supongo que, a esta hora, Él me mira allá desde la cima con aquella misma sonrisa irónica con que presenció la caída de la Torre de Babel.

lunes, 27 de octubre de 2008

Prioridades para este curso


A nivel diocesano, este curso es una prórroga del III Plan Diocesano de Evangelización (PDE). Se trata de revisar lo realizado hasta ahora, dar continuidad a las acciones puestas en marcha y elaborar el nuevo PDE.

Aterrizando en nuestra Unidad Pastoral nos hemos propuesto tres acciones para poner en marcha este curso:
  • Consolidar la oferta educativa a la preadolescencia, convocando nuevos grupos de 5º de primaria y coordinándolos con los ya existentes
  • Poner en marcha el Proyecto 0-6 años, centrado en el despertar religioso del niño/a, el redescubrimiento religioso de padres y madres y la inserción familiar en la comunidad cristiana
  • Iniciación a la oración personal en forma de taller de oración a desarrollar en Adviento (y posiblemente en Cuaresma) y dirigido a adultos entre 30 y 55 años
Continuaremos con la experiencia de la Comida Solidaria (el colegio de Angeles Custodios coge este año el testigo ) y con encuentros oracionales y celebrativos a lo largo del curso

De los detalles de todo ello iremos informando oportunamente a medida que se vayan concretando las convocatorias. Así pues, estemos al tanto ...

Charla en el Aula Social



Prueba

martes, 14 de octubre de 2008

Fiesta de comienzo de curso en la Unidad Pastoral

El próximo sábado 25 tenemos una cita ineludible a las 7,30 de la tarde en la parroquia de Covadonga para celebrar el inicio de un nuevo curso en la Unidad Pastoral.
Seguiremos en el marco de la prórroga del último PDE . Esta vez tenemos posibilidades serias de poner en marcha como unidad pastoral iniciativas para adultos y adolescentes. Las iremos concretando y anunciando.
Mientras tanto os animamos a encontrarnos en la fiesta del día 25

domingo, 22 de junio de 2008

Ya tenemos nombre


Tras dos años de andadura, tenemos nombre. Comenzamos con Unidad Pastoral 3 de Santutxu- Bolueta. La verdad es que pretendíamos ser algo más que un número. Buscábamos un nombre, por decirlo de alguna manera, "toponímico", que definiese la localización geográfica de la nueva realidad pastoral. Queríamos ponerle rostro físico e identificable.
Al final se propuso Santutxu-Begoñazpi, haciendo referencia a su inserción en el barrio de Santutxu y a su localización física "debajo" de la sede de la amatxu de Begoña.
El pasado 3 de junio, el Consejo de la Unidad Pastoral lo aprobo oficialmente, por lo que que de ahora en adelante nos llamamos Unidad Pastoral SANTUTXU-BEGOÑAZPI Pastoral Barrutia

miércoles, 14 de mayo de 2008

LA FAMILIA DIOCESANA EN FIESTA


Tal y como se anunció al comienzo del curso, el 18 de mayo del 2008 tendrá lugar la Celebración de este viaje que hemos venido realizando a lo largo de todo el curso. “Pequeños y Mayores en el camino de Emaús“.

Será una celebración de carácter familiar y lúdico, dirigida a toda la Iglesia Diocesana, con un protagonismo especial de preadolescentes y niños y niñas, y lleva por lema “la familia diocesana en fiesta / Bizkaiko eliza, danok etxeko”.

Compartir el camino es una gozada. Andar juntos, orientarse, apoyarse, ir hablando de lo que cada uno lleva en el corazón... es una alegría. Si el camino, como es nuestro caso, es de “pequeños y mayores” la alegría es todavía mayor por lo que supone de sorpresas, descubrimientos, novedades, ilusiones de futuro.

Cuando el camino termina, o alcanza el final del día, la alegría se multiplica porque hemos logrado la meta. Por eso queremos reunirnos, y contar con vuestra presencia. Juntos para celebrar el andar de cada día, juntos para contar-nos las cosas del camino, juntos para disfrutar del descanso merecido, juntos para caer en la cuenta de un amigo permanente que nos acompaña, juntos para descansar, reponer fuerzas y preparar la marcha de mañana.

La propuesta concreta para ese día es:

➢ Reunirnos a partir de las 10 de la mañana en el BEC (Barakaldo) para dar comienzo al encuentro con la ACOGIDA
➢ Actividades para los niños, pre-adolescentes-adolescentes, jóvenes, adultos y mayores: talleres, mesas de experiencias, juegos…
➢ A las doce y media celebraremos la EUCARISTIA,
➢ Y después de la comida, tendrá lugar la ROMERIA.

Además, durante todo el día, habrá una zona de stands, donde podremos contar con distintas iniciativas y materiales en referencia a la transmisión de la fe de los más pequeños, que es lo que este curso hemos intentando potenciar.

“Ven y quédate con nosotros”. No faltes el 18, nos haces falta para que el viaje sea completo. Porque el 18 de mayo es un día para celebrar y disfrutar el camino compartido.


Un saludo

Comisión de Seguimiento del III PDE

domingo, 6 de abril de 2008

Ciclo de charlas para un cincuentenario

Jesús - María cumple en 2008 cincuenta años en Bilbao: Alameda San Mamés, la Avenida de las Universidades y Artxanda han sido nuestras casas. Por aquí habéis pasado miles de alumnas y alumnos, de familias y de profesores y profesoras. Decenas de religiosas han dejado aquí su impronta y su recuerdo.

(Más información)


jueves, 3 de abril de 2008

Dos experiencias clave


Jose Antonio Pagola

Al pasar los años, en las comunidades cristianas se fue planteando espontáneamente un problema muy real. Pedro, María Magdalena y los demás discípulos habían vivido unas experiencias muy «especiales» de encuentro con Jesús vivo después de su muerte. Unas experiencias que a ellos los llevaron a «creer» en Jesús resucitado. Pero los que se acercaron más tarde al grupo de seguidores, ¿cómo podían despertar y alimentar esa misma fe?
Éste es también hoy nuestro problema. Nosotros no hemos vivido el encuentro con el resucitado que vivieron los primeros discípulos. ¿Con qué experiencias podemos contar nosotros? Esto es lo que plantea el relato de los discípulos de Emaús.
Los dos caminan hacia sus casas, tristes y desolados. Su fe en Jesús se ha apagado. Ya no esperan nada de él. Todo ha sido una ilusión. Jesús que los sigue sin hacerse notar, los alcanza y camina con ellos. Lucas expone así la situación: «Jesús se puso a caminar con ellos, pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo». ¿Qué pueden hacer para poder reconocer su presencia viva junto a ellos?
Lo importante es que estos discípulos no olvidan a Jesús; «conversan y discuten» sobre él; recuerdan sus «palabras» y sus «hechos» de gran profeta; dejan que aquel desconocido les vaya explicando todo lo ocurrido. Sus ojos no se abren enseguida, pero «su corazón comienza a arder».
Es lo primero que necesitamos en nuestras comunidades: recordar a Jesús, ahondar en su mensaje y en su actuación, meditar en su crucifixión… Si, en algún momento, Jesús nos conmueve, sus palabras nos llegan muy dentro y nuestro corazón comienza a arder, es señal de que nuestra fe se está despertando.
No basta. Según Lucas es necesaria la experiencia de la cena eucarística. Aunque todavía no saben quién es, los dos caminantes sienten necesidad de Jesús. Les hace bien su compañía. No quieren que los deje «Quédate con nosotros». Lucas lo subraya con gozo: «Jesús entró para quedarse con ellos». En la cena se les abren los ojos.
Estas son las dos experiencias clave: sentir que nuestro corazón arde al actualizar su mensaje, su actuación y su vida entera; sentir que, al celebrar la eucaristía, su persona nos alimenta, nos fortalece y nos consuela. Así crece en la Iglesia la fe en el Resucitado