ANUNCIO 1

“Zuen aurretik joango da Galileara; han ikusiko duzue" "Él va delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis"

miércoles, 15 de agosto de 2007

15 de agosto: Asunción de María



«Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mi: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo habla prometido a nuestros padres - en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»

jueves, 28 de junio de 2007

Moverse



JOSÉ ANTONIO PAGOLA
Publicado en ECLESALIA


Las primeras generaciones cristianas nunca olvidaron que ser cristiano es «seguir» a Jesús y vivir como él. Así de claro y sencillo. Por eso le da Lucas tanta importancia a tres dichos de Jesús.

A Jesús no se le puede seguir buscando seguridad, pues él «no tiene donde reclinar la cabeza». Para seguir a Jesús, hay que olvidarse de otras obligaciones pues lo primero es «anunciar el reino de Dios». A Jesús no se le puede seguir «mirando hacia atrás» pues quien le sigue así, «no vale para el reino de Dios».

«Seguir» a Jesús es una metáfora que los discípulos aprendieron por los caminos de Galilea. Para ellos significa en concreto: no perder de vista a Jesús; no quedarse parados lejos de él; caminar, moverse y dar pasos tras él. «Seguir» a Jesús exige una dinámica de movimiento. Por eso, el inmovilismo dentro de la Iglesia es una enfermedad mortal: mata la pasión por seguir a Jesús compartiendo su vida, su causa y su destino.

El instinto por sobrevivir en medio de la sociedad moderna nos lleva hoy a los cristianos a buscar seguridad. La jerarquía se afana por recuperar un apoyo social que va decreciendo. Las comunidades cristianas pierden peso y fuerza para influir en el ambiente. No sabemos «dónde reclinar la cabeza». Es el momento de aprender a seguir a Jesús de manera más despojada y vulnerable, pero también más auténtica y real.

En la Iglesia vivimos con frecuencia distraídos por costumbres y obligaciones que provienen del pasado pero no ayudan hoy a generar vida evangélica. Hay pastores que se sienten como «muertos dedicados a enterrar muertos». Es el momento de volver a Jesús y buscar primero el reino de Dios. Sólo así nos colocaremos en la verdadera perspectiva para entender y vivir la fe cristiana como quería él.

Pero quienes miran sólo para atrás, no valen para el reino de Dios. Cuando se ahoga la creatividad, se mata la imaginación evangélica y se controla toda novedad como peligrosa, se está promoviendo una religión estática que impide el seguimiento vivo a Jesús. Es el momento de buscar una vez más «vino nuevo en odres nuevos». Lo pedía Jesús.

domingo, 24 de junio de 2007

¿A quién seguimos?


JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Publicado en Eclesalia

Los evangelios presentan un fuerte contraste entre la actuación de Juan y la de Jesús. La preocupación suprema de Juan es el pecado que está corrompiendo al pueblo entero; por eso se sale de la tierra prometida y marcha al desierto para predicar desde allí la conversión a Dios. Para Jesús, por el contrario, la primera preocupación es el sufrimiento de quienes son víctimas de esas injusticias y pecados; por eso deja el desierto y va visitando las aldeas de Galilea anunciando la Buena Noticia de un Dios que quiere una vida más humana.

La tarea de Juan es clara: denunciar los pecados, llamar a los pecadores a penitencia y ofrecer un bautismo de conversión y perdón; por eso lo llaman «Bautista», el bautizador. El quehacer de Jesús es diferente: cura a los enfermos, acoge a los pecadores y ofrece la salud y el perdón gratuito de Dios sin necesidad de bautizarse en el Jordán; por eso, lo llaman curador y amigo de pecadores.

El lenguaje del Bautista es duro y da miedo; habla de la «ira» de Dios que llega como un leñador blandiendo su hacha para cortar de raíz los árboles estériles; el pueblo ha de vivir preparándose para la llegada del juicio inminente de este Dios. Jesús, por el contrario, narra parábolas que jamás se le hubieran ocurrido al Bautista; el que llega es un Padre bueno y cercano, compasivo y perdonador. Su palabra despierta confianza y alegría. El pueblo lo ha de acoger ahora mismo creando una convivencia más justa, fraterna y compasiva.

El Bautista no hace gestos de bondad. No se compadece ante el sufrimiento: no se acerca a curar a los enfermos. No ve la marginación de los más desgraciados: no toca a los leprosos ni libera a los endemoniados. No se fija en los débiles: no abraza a los niños de la calle. No come con pecadores: vive encerrado en su vida solitaria del desierto. Jesús, por el contrario, se dedica a curar, liberar del mal, acoger, bendecir, perdonar. Lo suyo es introducir en la vida salud, perdón, paz, amistad, fraternidad.

¿De quién somos nosotros? ¿Seguimos al Bautista o a Jesús? ¿Somos «bautistas» o «cristianos»? ¿Nos hemos quedado en el precursor o vivimos acogiendo a Jesucristo?

domingo, 17 de junio de 2007

Final de curso


Nos aproximamos al verano y vamos concluyendo nuestras tareas y actividades. Hemos hecho balance y hemos puesto las bases para el nuevo curso. Es hora de agradecer lo vivido y recibido en el camino de construcción del Reino que intentamos poner rostro humildemente en nuestra Unidad Pastoral. Por ello celebraremos un encuentro de acción de gracias el próximo viernes 22 de junio a las 7 de la tarde en la parroquia de Sta. Mª de Iturribide. Posteriormente compartiremos el tradicional piscolabis con lo que aportemos cada uno.
Uda zoriontsua!
¡Feliz verano!

Aula Social y grupo de Paz y Reconciliación del sector


Organiza una mesa redonda bajo el tema Paz entre todos/Bakea denon artean. Tendrá lugar el martes 19 de junio a las 7,30 en los salones de El Karmelo

Mirada diferente



JOSÉ ANTONIO PAGOLA
Publicado en ECLESALIA

La prostituta del pueblo interrumpe de pronto el banquete organizado por un fariseo para agasajar a Jesús. En cuanto la ve, Simón la reconoce y se pone nervioso. Conoce bien a estas prostitutas que se acercan al final de los banquetes en busca de clientes.

La prostituta se dirige directamente a Jesús. No dice nada. Está conmovida. No sabe cómo expresarle su agradecimiento y rompe a llorar. Sus lágrimas riegan los pies de Jesús. Olvidándose de los presentes, se suelta la cabellera y se los seca. Besa una y otra vez aquellos pies queridos, y, abriendo un pequeño frasco que lleva colgando de su cuello, se los unge con perfume.

El fariseo contempla la escena horrorizado. Su mirada de hombre experto en la ley sólo ve en aquella mujer una «pecadora» indigna que está contaminando la pureza de los comensales. No repara en sus lágrimas. Sólo ve en ella los gestos de una mujer de su oficio que sólo sabe soltarse el cabello, besar, acariciar y seducir con sus perfumes.

Su mirada de desprecio le impide, al mismo tiempo, reconocer en Jesús al profeta de la compasión de Dios. Su acogida y su ternura hacia esta mujer lo desconciertan. No puede ser un profeta.

La mirada de Jesús es diferente. En aquel comportamiento que tanto escandaliza al «moralista» Simón, él sólo ve el amor y el agradecimiento grande de una mujer que se sabe muy querida y perdonada por Dios. Por eso se deja tocar y querer por ella. Le ofrece el perdón de Dios. Le ayuda a descubrir dentro de sí misma una fe que la está salvando y le anima a vivir en paz.

Jesús no fue visto nunca como representante de la norma sino como profeta de la compasión de Dios. Por eso, en el movimiento de los que hoy tratamos de seguirle, no necesitamos «maestros» que desprecien a los pecadores y descalifiquen a los «profetas» de la compasión de Dios. Necesitamos cristianos que miren a los marginados morales, los desviados y los indeseables con los ojos con que los miraba Jesús. Dichosos los que están junto a ellos y ellas sosteniendo su dignidad humana y despertando su fe en ese Dios que los ama, entiende y perdona como nosotros no sabemos hacerlo.

domingo, 3 de junio de 2007

Breve memoria del curso 2006-2007



Siguiendo el hilo cronológico a lo largo del curso, las actividades realizadas en el marco de nuestra Unidad Pastoral han sido:

Asamblea de agentes de Pastoral Infantil y Juvenil
Realizada en noviembre de 2006 en el Colegio de Maristas. Asistencia y participación de todas las realidades de pastoral infantil y juvenil de la UP: catequistas, monitores de tiempo libre y responsables de pastoral de los colegios.
Objetivos: conocimiento y sentar las bases para una posible coordinación de la realidad educativa de la fe en la UP
A lo largo del curso se convoca un segundo encuentro para mayo, pero se suspende a última hora por previsión de escasa asistencia

Encuentro de oración de Adviento
Realizado en Covadonga a primeros de diciembre de 2006. Se siguieron los textos de adviento, presentados por distintas comunidades.

Rastrillo de Mª Reina
Celebrado dos días antes de navidad y dos días en enero. Participación de jóvenes de Mª Reina, Maristas, Iturribide y otros grupos

Misa de Nochebuena
Se convocó una unica celebración de Nochebuena para toda la UP en la parroquia de Begoñazpi

Iniciativa diocesana por la Paz
Llevada a cabo el sábado 3 de febrero. Por la mañana la convocatoria fue para los niños en Moyúa. Por la tarde lo fue para los adultos en la plaza de Santiago.

Asamblea de comunidades laicales y religiosas de la UP
Aunque la convoocatoria inicial fue el 13 enero, circunstancias sociopolíticas (convocatoria de una manifestación por la paz) obligaron a posponerla al 17 de febrero.
Tuvo lugar en el Colegio de Angeles Custodios. Asistieron miembros de todas las comunidades laicales y religiosas de la UP. Enmarcada dentro del objetivo diocesano de transmisión de la fe a los jóvenes. Objetivos: Conocimiento de las comunidades y reflexionar sobre la transmisión de la fe a jóvenes y adolescentes. Se comenzó con una dinámica de presentación de las comunidades. Se puso en común una reflexión previa sobre realidad, dificultades y retos en la transmisión de la fe a los jóvenes en nuestras comunidades. Se concluyó con un piscolabis.
Se pidió a las comunidades asistentes el envío de la reflexión por escrito para elaborar un documento de síntesis: solo tres comunidades respondieron al requerimiento.

Comida Solidaria
Este curso se realizó en la parroquia de Covadonga, en marzo. Se presentó el proyecto de hermanamiento de Covadonga con comunidades cristianas de Chiapas. Asistencia importante (100 personas de toda la UP). Como otras veces se contó con la presencia del coro infantil Txori Kantari de Mª Reina. Problemas con el catering: ninguno de los asistentes reclamó devolución del importe.

Charlas Cuaresmales
Realizadas durante tres días en Begoñazpi. El ponente fue Joserra Mendiola. Versaron sobre la última carta pastoral de los obispos vascos, “Vivir y comunicar el evangelio hoy”. La media de asistencia fue de unas 50 personas

Encuentro de oración de Cuaresma
Planteado como colofón de las charlas cuaresmales. Realizado en Begoñazpi.

Desde el punto de vista organizativo a lo largo del curso han ido funcionando regularmente las diversas comisiones: el germen de equipo ministerial y las comisiones de educación de la fe, de familias y adultos, y de liturgia.

sábado, 2 de junio de 2007

Vivir a Dios desde Jesús


JOSÉ ANTONIO PAGOLA
Publicado en
ECLESALIA, 30/05/07

Los teólogos han escrito estudios profundos sobre la vida insondable de las personas divinas en el seno de la Trinidad. Jesús, por el contrario, no se ocupa de ofrecer este tipo de doctrina sobre Dios. Para él, Dios es una experiencia: se siente Hijo querido de un Padre bueno que se está introduciendo en el mundo para humanizar la vida con su Espíritu.

Para Jesús, Dios no es un Padre sin más. Él descubre en ese Padre unos rasgos que no siempre recuerdan los teólogos. En su corazón ocupan un lugar privilegiado los más pequeños e indefensos, los olvidados por la sociedad y las religiones: los que nada bueno pueden esperar ya de la vida.

Este Padre no es propiedad de los buenos. «Hace salir su sol sobre buenos y malos». A todos bendice, a todos ama. Para todos busca una vida más digna y dichosa. Por eso se ocupa de manera especial por quienes viven «perdidos». A nadie olvida, a nadie abandona. Nadie camina por la vida sin su protección.

Tampoco Jesús es el Hijo de Dios sin más. Es Hijo querido de ese Padre, pero, al mismo tiempo, nuestro amigo y hermano. Es el gran regalo de Dios a la humanidad. Siguiendo sus pasos, nos atrevemos a vivir con confianza plena en Dios. Imitando su vida, aprendemos a ser compasivos como el Padre del cielo. Unidos a él, trabajamos por construir ese mundo más justo y humano que quiere Dios.

Por último, desde Jesús experimentamos que el Espíritu Santo no es algo irreal e ilusorio. Es sencillamente el amor de Dios que está en nosotros y entre nosotros alentando siempre nuestra vida, atrayéndonos siempre hacia el bien. Ese Espíritu nos está invitando a vivir como Jesús que, «ungido» por su fuerza, pasó toda su vida haciendo el bien y luchando contra el mal.

Es bueno culminar nuestras plegarias diciendo «Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo» para adorar con fe el misterio de Dios. Y es bueno santiguarnos en el nombre de la Trinidad para comprometernos a vivir en el nombre del Padre, siguiendo fielmente a Jesús, su Hijo, y dejándonos guiar por su Espíritu.

jueves, 31 de mayo de 2007

Consejo de la Unidad Pastoral



El curso pastoral se acerca a su fin. Es hora de revisar lo realizado y de plantear nuevos retos para el próximo curso. Para ello, el jueves 14 de junio tendrá lugar el Consejo de la Unidad Pastoral en el lugar habitual (parroquia de Begoñazpi). Como colofón celebrativo tendremos un encuentro de oración el 22 de junio (viernes) en lugar por determinar, abierto a todas las personas de la UP que lo deseen.

lunes, 28 de mayo de 2007

José María Castillo deja los jesuitas


Harto de las presiones y descalificaciones del sector más conservador de la jerarquía, el teólogo jesuita José María Castillo ha pedido, a sus 78 años, dejar la Compañía de Jesús. Una solicitud que se le acaba de conceder, según la comunicación que estos días enviará el provincial de la Bética a todos los jesuitas de la región.
Castillo, uno de los más importantes teólogos de la Compañía, adscrito a la corriente de la Teología de la Liberación, deja de ser jesuita, según el canon 691. No es una exclaustración ni una secularización, sino una «petición de indulto», para que se le libere de los votos de pobreza y obediencia. Así, el teólogo se convierte jurídicamente en un cura «vago», según el canon 277. Un sacerdote que no depende jurídicamente de ningún obispo, pero que sigue siendo cura, obligado, por tanto, al celibato.
«Vago, libre y maleante para algunos», dice su amigo y teólogo Luis Alemán. «Castillo quiere recuperar su libertad para poder respirar, porque se asfixiaba. No tanto en la Compañía cuanto en el clima actual de la Iglesia española, en la que se siente perseguido por los obispos y los grupos más conservadores».
En 1988, Castillo fue castigado por Roma con la retirada de le venia docendi para poder dar clases en la Facultad de Teología de Granada. Pero siguió siendo santo y seña del sector más abierto de la Iglesia, al que ha alimentado con sus libros y sus posturas proféticas públicas.
Críticas vaticanas
Según Alemán, «las tres gotas que hicieron desbordar su vaso fueron la reciente admonición vaticana a Jon Sobrino, la negativa jerárquica a que publicase Espiritualidad para insatisfechos en la editorial Sal Terrae de los jesuitas, así como las continuas descalificaciones que recibía desde La linterna de la Iglesia, el programa de información religiosa de la COPE».
Entre los jesuitas se siente su marcha. «Sentimos que haya decidido separarse de la Compañía», dice la nota del provincial. Y la carta del rector de la Facultad de Teología de Granada le recuerda que en ella «tendrá siempre las puertas abiertas».
Como dice Alemán, «no se va rebotado contra la Compañía. Se va por higiene mental. Es un nuevo caso Boff. Como él, Castillo se ha visto tan presionado que ha decidido romper con todo por salvaguardar su libertad». ¿Un profeta menos o un profeta mejor? [Religión Digital]

martes, 15 de mayo de 2007

20 razones para prescindir de la televisión (o para verla un poquito menos ...)



1. Porque hoy en día la televisión sirve, principalmente, como vehículo para la difusión de los anuncios.

2. Porque la TV es casi totalmente dependiente de los ingresos por publicidad para su supervivencia.

3. Porque el producto que vende la TV no son sus programas, sino la audiencia, que no es más que mercancía para los propietarios de las cadenas y para las empresas anunciantes.

4. Porque las TV buscan producir programas que atraigan al mayor número posible de clase media consumidora, evitando los programas que, independientemente de que sean intelectualmente estimulantes o culturalmente enriquecedores, alejen a tales espectadores.

5. Porque la TV practica una forma de censura autoimpuesta en sus contenidos, con el fin de no ofender a los grandes anunciantes, evitando cuestiones y tratamientos que pudieran oponérseles.

6. Porque en los tiempos económicosque corren, de globalización y grandes fusiones empresariales, los medios de comunicación en general, y la TV en particular, pertenecen a la misma clase de intereses corporativos que los mayores presupuestos de anuncios.

7. Porque gracias a las políticas neoliberales imperantes, el poder de los anunciantes para controlar la TV apenas encuentra limitación en un Estado cada vez más débil y entregado al poder de las transnacionales.

8. Porque las programaciones televisivas sólo buscan acaparar audiencia y fomentar el consumismo, en lugar de primar el servicio público y la difusión de la pluralidad de ideas y culturas.

9. Porque TV y publicidad son cada vez más la misma cosa, ya sea bajo la forma de anuncios o bajo la ideologíasubyacente a programas y programaciones.

10. Porque de la identidad entre TV y publicidad se desprende la emisión de mensajes conservadores, desinteresados en modificar estereotipos, y reforzadores de los intereses de la élite económica y política que nos gobierna.

11. Porque en nuestra sociedad los receptores de TV están al alcance de todos, pero los estudios de TV están reservados a unos pocos.

12. Porque el actual modelo televisivo defiende y sustenta el principio de “dar al público lo que quiere”; afirmación tan alejada de la realidad como la que tratara de justificar el sistema hiperconsumista “porque hay que dar al consumidor lo que demanda”.

13. Porque, en gran parte gracias al actual modelo televisivo, un pequeño grupo de fabricantes, distribuidores, vendedores y agencias de publicidad tiene el poder de dirigir los hábitos de consumo del público.

14. Porque el sistema capitalista actual en buena parte se sostiene gracias a que los valores en que se apoya (la acaparación de bienes como única vía de satisfacción, la feroz competencia para lograrlos como único objetivo en la vida, el desigual reparto de la riqueza) son constantemente difundidos, reforzados y amplificados a través de los programas y los anuncios de la TV.

15. Porque la fuerza del capitalismo está en el control que ejerce sobre los medios de comunicación, y en especial la TV, que junto con el sistema educativo, le permiten establecer un asentimiento prácticamente universal de su legitimidad.

16. Porque debido a sus características (espectacularidad, rapidez, lenguaje visual), la TV dificulta la decodificación consciente de los mensajes, el análisis y la reflexión; propiedad que convierte al medio televisivo en el más eficaz de los mass media) para persuadir, dirigir y convencer a los ciudadanos de que viven en el mejor de los mundos posibles.

17. Porque la información que nos transmite la televisión sobre los acontecimientos se selecciona por la espectacularidad de las imágenes y no por la importancia de los hechos.

18. Porque la TV sólo considera noticiaaquello que “interesa a la opinión pública”), sin querer reparar que la “opinión pública” está formada por los juicios y prejuicios de una élite de políticos, periodistas y empresarios empeñados en mantener el actual sistema socioeconómico.

19. Porque para la TV el 84% de la Humanidad(la parte empobrecida del Planeta) sólo existe en tanto en cuanto puede ofrecer material visual impactante en forma de masacres o de catástrofes, sin entrar a analizar sus causas y responsabilidades que implican al 16% restante (la parte enriquecida del Planeta).

20. Porque no siempre “una imagen vale más que mil palabras”: la imagen es esencialmente emotiva, la palabra reflexiva. Es más fácil manipular imágenes que palabras, de ahí el empeño de la TV por hacernos analfabetos teleadictos.

viernes, 11 de mayo de 2007

Un año de prórroga para el III Plan Diocesano de Evangelización


El Consejo Pastoral Diocesano acordó el sábado la prórroga de un año para el actual Plan Diocesano de Evangelización. La razón de esta prolongación es la de disponer de tiempo para asentar algunas de las iniciativas desarrolladas y no interferir o recortar plazos en el acento diocesano del próximo año que irá dedicado a infancia y preadolescencia.

El hilo conductor del tercer año del Plan será el de infancia y preadolescencia y bajo el lema “Pequeños y mayores camino de Emaús” supondrá la interacción de las delegaciones de Educación, Familia, Pre-adolescencia, Tiempo Libre y Catequesis. Actualmente la catequesis de infancia cuenta con cerca de 12.000 niños pero se constata un drástico descenso en quienes continúan tras la Primera Comunión, que apenas superan el 20%.

Son acciones prioritarias para el próximo curso: instaurar el acompañamiento a las familias que bautizan a sus hijos e hijas; organizar periódicamente celebraciones de la familia con especial esfuerzo en la actualización y adaptación del lenguaje” o configurar equipos de Pastoral en los centros de la escuela católica entre otras.
Se trata de realizar por parte de la comunidad adulta un proceso de toma de conciencia sobre la realidad de la transmisión de la fe a los niños, niñas y preadolescentes en los distintos espacios de la comunidad: familia, escuela y parroquia, para abrir cauces y poner en marcha algunas de estas iniciativas de iniciación a la fe y de acompañamiento a quienes están siendo cauce de transmisión.
El I Plan de Evangelización se llevó a cabo entre los años 1990 y 1995, el II comenzó en el año 1998 y se extendió hasta el 2003 y el plan actual, que comenzó en el 2005 finalizará, tras la prórroga aprobada el sábado, en el 2009. Este modo de planificar las tareas pastorales en nuestra diócesis arrancó con la Asamblea Diocesana en el año 1984 y durante sus 3 años de desarrollo se sentaron las bases para el actual funcionamiento diocesano.

viernes, 27 de abril de 2007

Dios no está en crisis



JOSÉ ANTONIO PAGOLA
Publicado en ECLESALIA, 25/04/07

Es más frecuente de lo que pensamos. Los creyentes decimos creer en Dios, pero en la práctica vivimos como si no existiera. Éste es también el riesgo que tenemos hoy al abordar la crisis religiosa actual y el futuro incierto de la Iglesia. Vivir estos momentos de manera «atea».

Ya no sabemos caminar en la «presencia de Dios». Analizamos nuestras crisis y planificamos el trabajo pensando sólo en nuestras posibilidades. Se nos olvida que el mundo está en manos de Dios, no en las nuestras. Ignoramos que el «Gran Pastor» que cuida y guía la vida de cada ser humano es Dios.

Vivimos como cristianos «huérfanos» que han perdido a su Padre. La crisis nos desborda. Lo que se nos pide nos parece excesivo. Es imposible perseverar con ánimo en una tarea, cuando no se ve el éxito por ninguna parte. Nos sentimos solos y cada uno se defiende como puede.

Según el relato evangélico, Jesús está en Jerusalén comunicando su mensaje. Es invierno y, para no enfriarse, se pasea por uno de los pórticos del templo, rodeado de judíos que lo acosan con sus preguntas. Jesús está hablando de las «ovejas» que escuchan su voz y le siguen. En un momento determinado dice: «Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre».

Según Jesús, «Dios supera a todos». Que nosotros estemos en crisis, no significa que Dios está en crisis. Que los cristianos perdamos el ánimo, no quiere decir que Dios se haya quedado sin fuerzas para salvar. Que nosotros no sepamos dialogar con el hombre de hoy, no significa que Dios ya no encuentre caminos para hablar al corazón de cada persona. Que las gentes se marchen de nuestras Iglesias, no quiere decir que se le escapen a Dios de sus manos protectoras.

Dios es Dios. Ninguna crisis religiosa y ninguna mediocridad de la iglesia podrán «arrebatar de sus manos» a esos hijos e hijas a los que ama con amor infinito. Dios no abandona a nadie. Tiene sus caminos para cuidar y guiar a cada uno de sus hijos, y sus caminos no son necesariamente los que nosotros le pretendemos trazar.

miércoles, 25 de abril de 2007

2º encuentro de agentes de pastoral infantil y juvenil de la Unidad Pastoral (SUSPENDIDO)


por Ibon Alonso
(Coordinador de la Comision de educación en la fe de la UP)

En el mes de noviembre, desde la comisión de educación en la fe de la UP convocamos un primer encuentro de agentes de pastoral (catequesis, adolescentes, jóvenes) en los locales del colegio marista El Salvador. En aquella ocasión el objetivo era que estas personas comenzaran a conocerse y, por otro lado, aprovechar para recoger sus puntos de vista sobre cómo podríamos iniciar el trabajo en común dentro de la unidad en sus ámbitos de acción pastoral: necesidades, posibilidades, coordinación, disponibilidad, etc. Pretendíamos que fueran ellos mismos quienes, como protagonistas de la labor evangelizadora entre los más jóvenes, establecieran los puntos de partida. Aunque no surgieron propuestas concretas, la valoración general fue muy positiva y todos los asistentes se mostraron de acuerdo en hacer cosas juntos y mantener la relación allí iniciada.





viernes, 20 de abril de 2007

Carta al obispo Rouco de una feligresa de Madrid


Me ha llegado por e-mail esta carta que no me resisto a darla a conocer

Carta a mi Obispo Antonio María Rouco

Madrid, 11 de abril del 2007

Muy Sr. mío: Con el corazón de pascua, pero algo agitada porque últimamente mis amigos ateos están muy interesados en los “ecos de sociedad” de mi iglesia y también porque, como usted, ando preocupada por la marcha de nuestra familia religiosa, le comparto algunos de mis temores.

Soy de la generación que conocí a un Dios lejano, controlado por los expertos, que manipulaba conciencias, atemorizaba al personal y nos dividía en buenos y malos. Ese Dios que olía a incienso, a confesionario, a reclinatorio, a oscurantismo, a indulgencias, a velo y devocionario, a lejanía, a ojo controlador, a sacrificios para conseguir la santidad y a convertir el cuerpo y al sexo opuesto en enemigo mortal. Más tarde tuve la suerte de descubrir al Dios de Jesús, sencillo, sin oropeles ni distancias, que llamaba a unos a dejarlo todo y a seguirle, en la vida religiosa y a otros a seguirle en la vida familiar, pero que invitaba a todos a la igualdad, a la fraternidad y a la felicidad. Este Dios que nos unía, se volvía cercano, rompía distancias, púlpitos y oropeles democratizaba la vida y nos puso en marcha hacia la construcción del Reino de Dios, es decir, la gran familia humana.

Toda mi juventud estuvo dinamizada por ese Espíritu de Dios que nos invitaba a ser luz del mundo y sal de la tierra y nos impulsaba a ser adultos, maduros y a vivir la pasión por la Vida en abundancia, con una preferencia clara por los pobres y los necesitados. Todo esto lo íbamos descubriendo junto a “curas y monjas” que habían hecho una opción radical por entregar su vida a Dios y nos contagiábamos juntos del estilo de vivir de Jesús, de la vivencia de la oración y la celebración en nuestras vidas, como alimento fundamental para mantenernos coherentes y creyentes. Formábamos comunidades y dinamizábamos las parroquias y los barrios, nos comprometíamos en la vida pastoral y social y aprendimos a tratar a Dios de tú y a sentirnos personas habitadas, en vez de hablarle de vuecencia y de adorarle en los altares. Procurábamos que donde estuviéramos hiciéramos presente a Dios y que en los demás también le viéramos a El.

El Concilio Vaticano II fue el motor de este cambio que veíamos coincidía absolutamente con el mensaje del evangelio, por lo que fueron tiempos de ilusión, de aseguramiento en la fe, de opciones y compromisos fuertes con la iglesia y con la sociedad. En el trabajo, en el ocio y en el entorno procuramos ser levadura en la masa y ayudar a la gente a apasionarse por Jesús y su mensaje y a sentir a Dios como el motor de sus vidas. En nuestras familias se vivió la fe con pasión, siempre acompañados por esos religiosos que caminaban con nosotros al unísono, en igualdad y cercanía, enriqueciéndonos mutuamente social y espiritualmente. Nuestros hijos gozaron el privilegio de una fe fuerte, compartida con la comunidad cristiana, celebrada y orada en la parroquia, con unas catequesis cuidadas, (no recuerdo si eran homologadas o no), vividas de forma que los adultos fuéramos contando a los niños y jóvenes lo que representaba Dios en nuestra vida, como tesoro y como fermento y así han ido pasando los años.

Estos chicos se han ido haciendo mayores y resulta que la iglesia que les queda no les sirve porque han desaparecido los aires frescos de aquel concilio y han resucitado los sagrarios dorados, los barrotes alrededor del altar, las genuflexiones, las exposiciones del Santísimo, las palabras complicadas, la lejanía de los “sacerdotes”, (que vuelven a vestirse distintos y a gustar ser tratados de usted), los PERDONAATUPUEBLOSEÑOR, ese que está eternamente enojado y que nada tiene que ver con el Padre del hijo pródigo…

Y no les sirve, ni nos sirve esta iglesia, porque no coincide con el Jesús del evangelio, ese que se juntaba con todo tipo de gente, que era un hombre normal y corriente, que sólo se diferenciaba en su manera de amar, que se acercaba a los distintos, que celebró una cena con sus amigos, y así les enseñó cómo había que tratarse; porque comer juntos es señal de igualdad y de cercanía. Además, les demostró cómo tenían que servir a los demás, lavándoles los pies, para que quedara bien claro que, el que quiera ser el primero, no tenga que ser el que más títulos tenga, ni más efectos especiales lleve puestos, ni marque más distancias…

Porque Jesús hablaba el lenguaje de los sencillos y le entendía todo el mundo, utilizando parábolas, que es lo que comprenden los niños y los adultos y no hay que tener estudios para acoger su mensaje, pero en cambio cuando en nuestra sociedad se oye hablar a mi iglesia, utiliza palabras frías, doctas, condenatorias, lejanas y sus modos son principescos, con exceso de pompa y glamour y eso le aleja de la gente sencilla, de los que buscan a Dios Padre, ese que nos quiere a todos como somos, que tiene un gran sueño para cada ser humano, sea pecador o no, frecuente su compañía o le desconozca, disfrute de saberse habitado o no haya oído en la vida hablar de El.

Yo estoy, igual que usted, el pastor del rebaño al que pertenezco, preocupada por las ovejas alejadas, por las que no conocen a Dios, por las que le buscan en todos los sucedáneos y por las que creen que El es alguien que sólo quiere pillarnos en falta, nos infantiliza y nos convierte en borregos que no piensan. Yo también siento dolor por los que creen que a Dios hay que hacerle como a mi Caja de Ahorros, que si le presto dinero, me regala un juego de sartenes… y por eso le repiten rutinariamente palabras para atesorar méritos, sin saber que Dios solo es una gran historia de amor gratuito, pronunciada en individual y en general, un Amor que nos envuelve a todos y nos dinamiza para ser cada uno el mejor ser humano posible y además hermano de todos los demás; simplemente eso, sin tener que adorarle en estatuas, ni comprarle con oraciones prefabricadas que se convierten en beneficios posteriores.

Yo le propongo, como oveja de su rebaño, que nos deje a las 99, que estamos seguras y salga corriendo a buscar a la que está perdida, a la que anda por ahí creyendo que Dios está en los ídolos del dinero, el trabajo, el poder, el prestigio o el “que siempre se ha hecho así”… También podría organizarnos y darnos pistas a las ovejas para que, con misericordia infinita, sepamos acoger a la perdida, a la preferida de Dios, a la que sufre, de forma que nunca condenemos a los que viven de forma diferente, como los separados, los homosexuales, los “recasados”, los…

No nos conocemos, aunque le nombro a usted con mucha frecuencia, cada vez que pedimos en las eucaristías por nuestro obispo Antonio María, y entonces aprovecho para decirle a Dios que abra sus ojos de buen pastor, para que vea con empatía a sus ovejas del año 2007, como son y como sienten, diferentes a las de generaciones anteriores, para que no les eche la bronca, cual madrastra regañona, sino que le haga brotar ternura y comprensión para hablarles como la madre que acoge a todos sus hijos, pero, de reojo, presta más atención a los más pachuchos.

Sé que andan las altas jerarquías trajinando con el tema de si se comulgó con rosquillas o si se celebró en vaqueros. Yo no sé muy bien cómo iría vestido Jesús en la última cena, pero seguro que El no le dio mucha importancia… se fijaba en otros detalles,… ni siquiera en si el pan era de trigo o no, porque entonces no podía tener amigos celiacos, ya que aún no se había descubierto la alergia al gluten pero, estoy segura de que, si El anduviera camuflado en sus reuniones, minimizaría esas pequeñas cosas que se han producido en un barrio en el que se celebra la fe entre pobres y marginados y pondría más énfasis en frenar el conservadurismo que se ha despertado, la recuperación de oros, pompas y rutinas litúrgicas, la vuelta a canciones obsoletas, que hoy no dicen nada, la rigidez de formas que alejan y aburren a tantas personas. El nos haría ser sensibles a la trágica indiferencia religiosa que estamos provocando y a la huída de los que no encuentran su sitio entre nosotros, para que generosamente saliéramos a su encuentro a llevarles la buena noticia liberadora y plenificante de saberse hijos de Dios, amados hasta el extremo.

Aunque siento pudor al escribirle esta carta, lo hago desde el sentido de la responsabilidad, porque me siento iglesia y porque creo que es algo que vamos construyendo entre todos, con la ayuda de Dios, que va trabajando en lo secreto y ha conseguido que después de dos mil años sigamos sintiéndonos sus hijos. Desde hoy oraré con más cariño por su tarea pastoral, con el deseo de que unos y otros aprovechemos las dificultades para crecer, sin perder energía en resentimientos ni reproches sino dejando fluir la positividad, la bondad y el espíritu conciliador de Jesús que nos impulsa a aportar cada uno lo mejor que tengamos para construir esta familia de los hijos de Dios. Un saludo

Mari Patxi Ayerra, una cristiana de Madrid

viernes, 13 de abril de 2007

En favor de "los/as sin techo"


El próximo fin de semana celebraremos en toda Bizkaia la Campaña por las personas sin hogar. La plataforma BESTE BI, de entidades por la inclusión residencial y a favor de las personas sin hogar, de la que Cáritas forma parte, ha organizado la campaña, “Otra cuidad es posible” para sensibilizar a la sociedad y denunciar la situación de este colectivo. Y han decidido sumarse, en esta ocasión, a la que Cáritas realiza cada año.
Casi dos mil (1.883) personas sin hogar han sido atendidas en los diferentes centros de la red del País Vasco, por lo que la cifra total de personas sin hogar es superior. Son personas sin vivienda donde residir, que viven una situación de desarraigo, sin lazos familiares, sociales y afectivos. Sin apoyos personales ni sociales, son sensiblemente más vulnerables frente a las dinámicas y situaciones que presenta la realidad actual.
El Evangelio está repleto de escenas en las que nos muestra a Jesús cercano a estas personas y generando procesos de liberación de prejuicios y barreras, tanto en ellas como en las que les rodean.
La celebración de la Eucaristía en una comunidad cristiana que ignora esta realidad, resulta fragmentada, como dice Benedicto XVI en su encíclica ‘Deus Caritas est’. Esta celebración dominical la podemos convertir en una oportunidad para hacer realidad la dimensión de la caridad de nuestra fe, para dotarla de coherencia. El potencial evangelizador que posee el compromiso de la comunidad cristiana con la justicia social y la acogida a personas en desventaja, es una excelente estrategia para la transmisión de la fe a jóvenes y adolescentes.

miércoles, 11 de abril de 2007

Desaprender. Reinaugurar la vida


Publicado en ECLESALIA, 10/04/07
Desaprender la guerra, realimentar la risa,
deshilachar los miedos, purificar la brisa.
Anteponer lo ajeno,
curarse las heridas

Desconvocar el odio, desestimar la ira,
Rehusar usar la fuerza, rodearse de caricias,
Reabrir todas las puertas, rendirse a la Justicia.
Rodearse de caricias.

Rehabilitar los sueños, penalizar las prisas, indemnizar al alma,
sumarse a la alegría.

Humanizar los credos, sitiar cada mentira,
adecentar la Tierra, reinaugurar la Vida.

Sumarse a la alegría, reinaugurar la Vida